Chinchilla de Montearagón

//Chinchilla de Montearagón
Chinchilla de Montearagón 2018-01-01T21:40:09+00:00

Chinchilla de Montearagón es una ciudad y un municipio, en la provincia de Albacete, dentro de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, ubicado en la comarca de La Mancha de Montearagón y a 13 km de la capital albaceteña.2​3​ Fue la capital de la provincia de Chinchilla entre 1822 y 1823, sobre la que se crearía en 1833 la provincia de Albacete.

La villa, de trazado medieval, está enclavada en lo alto de un cerro desde cuya cima domina la llanura manchega. Está relacionada con la capital albaceteña desde sus orígenes.

Declarada Conjunto Histórico Artístico, su gran riqueza monumental incluye monumentos como el Castillo de Chinchilla de Montearagón, la iglesia de Santa María del Salvador, el convento de Santo Domingo, el Museo de Cerámica Nacional,​ la Casa Consistorial o las cuevas y baños árabes.

En época musulmana, siglo VIII, hay ya referencias históricas de Chinchilla, pero es hacia 928, bajo el califato cordobés, cuando adquiere notoriedad. Recibió el nombre de Ghenghalet y figuró entre las poblaciones más importantes del Reino de Murcia. También bajo el mismo dominio se llamó Yinyalá o también Sintinyala.

Las tropas de Alfonso X, coaligadas con la Orden de Calatrava y los ejércitos de Jaime I de Aragón al frente de D. Pelayo Pérez Correa comendador de la Orden de Santiago, la conquistaron a los árabes en 1242. En 1243, a través del Tratado de Alcaraz entre el mismo rey de Castilla y los descendientes de último rey de Murcia, Ibn Hud, cediendo todo su reino, se consolida el dominio castellano en la plaza …con la ciudad de Murcia e todos sus castillos que son desde Alicante fasta Lorca e fasta Chinchilla….

Prácticamente todas estas tierras se irían sumando a las posesiones del infante Manuel de Castilla, señor de Villena, y se sabe que entre el año 1250 y el 1283 ya debía pertenecer Chinchilla al extenso Señorío de Villena. Es precisamente en este año de 1283 cuando muere el infante, pasando sus posesiones a su hijo, Don Juan Manuel, futuro duque y príncipe de Villena. Don Juan Manuel reconstruiría el castillo de Chinchilla en décadas posteriores.

En el siglo XIV formó parte del Marquesado de Villena. Juan II (padre de Enrique IV e Isabel la Católica) la incorporó a la Corona de Castilla. Durante este reinado el infante Enrique de Aragón, maestre de la Orden de Santiago, intenta apoderarse del Señorío de Villena, apenas lo consigue durante un año, ya que Chinchilla opone una dura resistencia y por esta fidelidad a la monarquía castellana la villa recibe en 1422 el título de Ciudad, siendo la capital de la Mancha de Aragón. Ésta es entregada como dote por Juan II a su hermana doña Catalina, esposa del Infante Don Enrique.

De los conflictos entre la Corona y los Infantes de Aragón, aliados con el Rey de Navarra, surge un nuevo poder: el de Diego López de Pacheco, que llegará a ser favorito de Enrique IV y marqués de Villena. Él recompone la unidad territorial del Marquesado bajo su dominio, y en el siglo XV sus habitantes quedaron divididos ideológicamente: unos se mostraron partidarios de la reina Isabel y otros a favor de Juana la Beltraneja y de don Diego López de Pacheco, marqués de Villena. Su poder dura hasta la guerra entre los partidarios de ambos. Derrotados los segundos, Chinchilla se incorporó a la Corona de Castilla el 1 de marzo de 1480.

Cañón en Chinchilla.

A raíz de estos hechos, los Reyes Católicos juran los Privilegios de esta Ciudad sobre la Cruz de cristal de roca que se conserva en el Museo de la Iglesia Arciprestal de Santa María del Salvador el 6 de agosto de 1488, otorgándole los títulos de Noble y Muy Leal, que hoy en día todavía perduran (lo podemos leer en su escudo).

Puerta de Diablos y Tiradores.

Tras estos hechos y durante el reinado de los Reyes Católicos, Chinchilla sufre una decadencia en favor de su antigua aldea, Albacete (con mayor protagonismo político y económico), ya que esta última disfrutaba de la comodidad del llano. Los chinchillanos llegaron a quejarse a su rey Felipe II, al cual le dirigieron una carta que transcribía así: “Esta Ciudad tenía buenos y grandes términos, donde venían y vienen a herbajar los de tierra de Huete. Su Majestad se los dio a la villa de Albacete por no se qué relación siniestra que ellos hicieron, de manera que los ha perdido quien los había ganado y defendido con su propia sangre, y los tiene quien con falsas relaciones los procuró”.

Situada en un enclave fortificado y estratégico, fue escenario de numerosas acciones en 1707, durante el conflicto internacional de la Guerra de Sucesión Española; las tropas del archiduque Carlos se apoderaron de Chinchilla.

Durante la Guerra de la Independencia se adueñaron de su castillo las tropas francesas, las cuales volaron el Torreón del Homenaje y quemaron parte de su archivo municipal, es decir, parte de la historia de esta ciudad.

Después de esta dominación, y bajo mandato de Fernando VII adquirió el título de Fidelísima, siendo la capital de la efímera provincia de Chinchilla (Trienio liberal de 1820) y recobrando el protagonismo de Ciudad hasta el año 1823. Pero la represión absolutista de Fernando VII acaba con este breve paréntesis liberal. Al final, en 1833 la capitalidad recae sobre Albacete con la división de Javier de Burgos. Sin embargo, y en las Guerras Carlistas, aún siendo capital Albacete, varias instituciones como la Diputación se resguardaron en el cobijo de los muros de Chinchilla de Montearagón.