ALPERA FAMOSA POR LAS PINTURAS  RUPESTRES PREHISTÓRICAS DE LA CUEVA DE LA VIEJA

 

 

Joaquín Roa Erostarbe, en su CRÓNICA DE LA PROVINCIA DE ALBACETE, nos dice que, según Lozano, Alpera es la población que los romanos denominaron Apiarium, cuyo significado es el de “Colmenar”. En lo que no hay discusión, es en el de su fundación u origen histórico de este pueblo, a todas luces romano.

Lo que ninguno de estos autores nos dice es que la Alpera, no estaba situada en el emplazamiento actual. La villa romana, sobre la que los árabes levantaron una fortaleza, aprovechada después por los cristianos hasta su arruinamiento, estaba situada a unos 8 kilómetros de la actual población, en el paraje conocido de “San Gregorio”, junto a la ermita de dicho nombre y unas grandes construcciones agrícolas.

El nacimiento de la actual villa de Alpera debió tener lugar a partir de finales del siglo XIV, de modo espontáneo; es decir por crecimiento de los caseríos establecidos en la zona de regadío mejor condicionada, gracias a la canalización de las aguas hacia el Pantano de Almansa, sobre las que los vecinos tenían derecho a varios días de aprovechamiento. El 13 de octubre de 1.264, Alfonso X, concedía a Almansa y sus moradores “Alpera et Carcelen et Bonete, que los ayan con todos sus terminos et con sus aguas et con sus pastos et con sus montes asi como los avien en tiempos de los almohades” … Pero en 1.316, don Juan Manuel, bien por circunstancias adversas guerreras o por alianzas que fortalecieran su poderío bélico, cedió (o perdió) dichas tierras, que pasaron a la entonces muy poderosa ciudad de Chinchilla, que se apresuró a repoblar la zona y colocar los mojones divisorios.

En 1.338, el núcleo de población continuaba estando en San Gregorio, junto al Castillo, según lo que se dice en el convenio establecido en ese año entre Almansa y Chinchilla para el aprovechamiento de las aguas en el que se establecían duras penas para los contraventores de las ordenanzas que lo regían. En 1.575, Felipe II concedió la emancipación a los 85 vecinos de que constaba la villa, mediante el pago de 5.000 ducados a la Corona. Es de suponer que en esa época ya se trataba del emplazamiento actual.

Las pinturas rupestres de la Cueva de la Vieja fueron , descubiertas en 1910, por el maestro Pascual Serrano Gómez (Corral-Rubio, Albacete, 28 de agosto de 1855 – Alicante, 13 de julio de 1913). Forman un conjunto de más de un centenar de figuras de diversos estilos y temas. Desde las figuras humanas, tanto femeninas como masculinas, pasando por los cérvidos, cápridos, etc, hasta imágenes abstractas a las que todavía no se les ha encontrado un significado. Fueron estudiadas por los arqueólogos más sobresalientes de los años de su descubrimiento, con el joven arqueólogo Juan Cabré Aguiló, que hizo el primer calco de las pinturas, hoy en el Museo de las Ciencias Naturales de Madrid, hasta Obermaier, pasando por el Abate  Henri Breuil.

Según Anna Alonso y Alexandre Grimal, las pinturas rupestres de la Cueva de la Vieja de Alpera, tienen una antigüedad entre los 6.000 a los 1.000 años a.C., con lo cual podemos deducir la importancia del lugar en aquella época, por el largo tiempo que fue utilizado por nuestros antepasados. Es muy interesante, para seguir buceando sobre la historia de Alpera,  el artículo de la Revista de Estudios Albacetenses Al-Basit nº 55, páginas 5-46, de 2010 de Aurelio Petrel Marín sobre » POBLAMIENTO E HIDRÁULICA EN ALPERA Y SU ENTORNO: DE LA ALQUERÍA ISLÁMICA A LA VILLA CRISTIANA», que pinchando, en el nombre podrías acceder a él.

 

QUE VISITAR EN ALPERA

Alpera Pozo de la Nieve

 

 

Alpera cuenta con una iglesia parroquial bajo la advocación de Santa Marina. La construcción es del siglo XVIII y estilo barroco, tiene una única nave con capillas en los laterales y comunicadas entre sí. La iglesia posee dos portadas, una dedicada a Santa Marina de finales del siglo XVII y principios del XVIII y otra dedicada a San Juan Bautista, de tendencia neoclásica. Fue declarada Bien de Interés Cultural el 22 de diciembre de 1992. Identificador otorgado por el Ministerio de Cultura de España: RI-51-0007358.

También posee otra ermita barroca, la de San Roque, del siglo XVIII con planta de cruz griega y cúpula en el crucero, destacamos también el Molino de San Gregorio con todas sus partes intactas unto al castillo del mismo nombre, de origen musulmán, aprovechado y reformado por los cristianos.

Estas tierras, tras la invasión aragonesa de 1296 estaban casi despobladas y don Juan Manuel dedicará sus esfuerzos a conseguir su recuperación a principios del XIV. En el castillo de Alpera se trabaja en 1338, por lo que debió ser repoblada por entonces. Perteneció al Marquesado de Villena.

Pero sin duda los grandes puntos de interés de esta son las magníficas representaciones del arte rupestre, destacando las pinturas de la Cueva de la Vieja con diferentes tiempos y estilos que hablan de la predilección de esta cueva por sus habitantes a lo largo de milenios.

En las Eras de Abajo nos encontramos con el pozo de nieve, construido en mampostería y conservado en su totalidad. Este pozo nevera es uno de los mayores y mejor conservados de la Península Ibérica. Consta de una cúpula de mampostería realizada por aproximación, sobre una base poligonal de 12 lados y unos 5 metros cada uno, lo que nos da un perímetro de unos 60 metros. 
Bajo la cúpula se excavó un pozo subterráneo de planta circular con un diámetro de unos 18 metros y una profundidad de entre 10 y 20 metros, donde se acumulaba el hielo y la nieve. 

 

Lavadero

Detalle de La Cueva de la Vieja

Iglesia de Santa Marina

Mercado Muncipal

Ermita de San Roque

Castillo de San Gregorio

Pinturas Rupestres de La Cueva de la Vieja