RIÓPAR, DONDE NACE EL RÍO MUNDO, EN LA CUEVA DE LOS CHORROS
Junto a las localidades de Villapalacios, Bienservida, Villaverde de Guadalimar y Cotillas, formó parte del Señorío de las Cinco Villas, histórica subcomarca dentro del extenso Alfoz de Alcaraz. El Alfoz perteneció al marquesado de Villena, que terminó anexionado por los Reyes Católicos a la Corona de Castilla, dentro del Reino de Toledo.
Riópar surge en plena Edad del Bronce, pasó por la ocupación romana. Tras la caída del Imperio Romano, los visigodos ocuparon Riópar, asentándose en un primitivo campamento romano y en los Picos del Oso. La zona perteneció, durante la invasión árabe, a la Tora de Todmir o Teodomiro, conservando en principio una cierta independencia, hasta que pasó a depender del Califato de Córdoba.
De la época de dominación árabe se conserva poca documentación, si bien el cronista Al-Zuri, en el siglo XI describe «Almisawanis», que parece ser el nacimiento del río Mundo.
La reconquista la realizó Alfonso VIII, al año siguiente de la batalla de las Navas de Tolosa. En el año 1213, tras la conquista de Alcaraz, sus huestes conquistaron el Castillo de Riópar, que quedó como el concejo independiente más cercano al Reino de Murcia. Conservó su independencia hasta julio del año 1256, fecha en que Alfonso X se la entregó al poderoso Alfoz de Alcaraz para facilitar su defensa.
Fue objeto de diversas «razzias» o ataques árabes hasta finales del siglo XV, época en que sufrió múltiples disputas entre los señoríos de Navas de Paredes y Villena.
Cuando en 1436 Juan II concede a don Rodrigo Manrique el señorío de las Cinco Villas, no incluye los castillos de Riópar y Cotillas, que le interesaban mucho a don Rodrigo para cerrar a Alcaraz el paso hacia el sur.
Posteriormente, comenzada la disputa por el maestrazgo de la Orden de Santiago entre el Marquesado de Villena y los Conde de Navas de Paredes, Riópar fue la presa apetecida por el siguiente maestre, don Pedro Manrique, hermano mayor del poeta Jorge, famoso por las coplas elegíacas a la muerte de su padre.
En 1477, los Reyes Católicos le ceden las villas de Riópar y Cotillas por dos vidas, restituyéndolos a Alcaraz a la muerte del hijo de don Pedro, siempre y cuando Alcaraz pagara a los Manrique los gastos que, según don Pedro, invirtió en la conquista.
Así, en 1536, al morir el tercer Conde de Paredes, Alcaraz reclama Riópar y el emperador Carlos I se la concede, siempre que pague los gastos de la conquista.
A partir de 1772, el viejo Riópar va cediendo importancia a favor de Fábricas de San Juan de Alcaraz, cuya historia irá aparejada a la de las Fábricas metalúrgicas creadas por Juan Jorge Graubner, que crea en el valle la primera fábrica de producción de latón de España.
Poco a poco, a lo largo de estos dos siglos, el abandono del viejo Riópar se ve compensando con el poblamiento de las Fábricas de San Juan de Alcaraz que, por decreto del Consejo de Ministros, pasa a llamarse a principios de los años noventa Riópar o Riópar Nuevo. El primitivo enclave de Riópar, origen del actual, pasa a ser Riópar Viejo.
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