De las muchas cosas que podemos visitar en Almansa, una a la que no podemos faltar es la visita a su Centro de "Interpretación-Museo" de la Batalla de Almansa, que dirige en la actualidad, magistralmente, Herminio Gómez Gascón.

Este museo dispone entre otros elementos de interés, de una copia del cuadro que sirve de crónica, de la Batalla de Almansa, realizado en 1709 por encargo de Felipe V, obra pintada por Bonaventura Ligli sobre dibujo del natural de Filippo Pallotta, que fue el que presenció el hecho histórico de la Batalla de Almansa el 25 de abril de 1707, con cuyas indicaciones, Bonaventura Ligli, realizó el cuadro, limitándose prácticamente a reproducir y colorear lo que Filippo Pallotta le dicta.

Además, se encuentra expuesta una maqueta de la Almansa de la época, piezas históricas cedidas por el Museo del Ejército de Toledo y otro material recogido en el escenario de los combates.

Como curiosidad, han recreado la formación de ambos ejércitos en el campo de Batalla, con aproximadamente 1000 figuras de playmobil.

En esta batalla es mítico el personaje del Vitorero, un molinero vecino de Almansa, Antón Gil, que recogió del campo de batalla parte de las vestiduras de un soldado inglés, la gualdrapa del caballo  que es la cobertura larga que se coloca como adorno sobre las ancas de las caballerías,   que se puso sobre los hombros a modo de capa, en una mano cogió el gorro de un soldado inglés ( que era parecido a la mitra de un obispo), y en la otra cogió su alabarda (arma medieval parecida a una lanza), y salió corriendo a dar la noticia a los almanseños, refugiados en el interior de la iglesia, entrando  con vítores de Victoria, victoria/…./Viva la Virgen de Belén, prometiendo entonces a la Virgen de Belén, patrona de Almansa, que la acompañaría a todas las procesiones y romerías dándole vítores, y cuando él ya no pudiera llevar a cabo la promesa, se encargarían sus sucesores, como todavía ocurre en la actualidad, por parte de sus descendientes.

Desde hace varios años, se realiza una Recreación Histórico-Internacional, de la Representación de la Batalla de Almansa, el fin de semana más cercano al 25 de abril, donde cientos de personas de diversos países, además de almanseños, ataviados con réplicas de los antiguos uniformes y armas, recrean de forma fidedigna las técnicas de combate de principios del siglo XVIII, en un gran espectáculo histórico.

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Pero antes de ver la representación de la batalla, es conveniente situarnos en aquellos años, y explicar por qué se dio esta batalla y las consecuencias que acarreó, que todavía se manifiestan en la actualidad, más de 300 años después.

Aunque, según historiadores de renombre, parece ser que el reinado de Felipe V pudiera haber discurrido sin más problemas de no ser por la pugna arrastrada durante la segunda mitad del siglo XVII, entre Luis XIV rey de Francia (abuelo de Felipe V), con Gran Bretaña, Austria y otras potencias europeas, que no podían consentir que España cayera bajo influencia francesa.

Fueron estas naciones las que proclamaron rey de España al archiduque Carlos, las que con sus tropas respaldaron su presencia en la península y desencadenaron la Guerra de Sucesión.

Con la muerte de CARLOS II «el Hechizado», que murió sin descendencia, termina el reinado de La Casa de Habsburgo o de Austria en España, pero antes de morir, Carlos II escribió en su testamento que el sucesor de la corona española sería Felipe de Borbón, nieto del rey francés Luis XIV, y esto sería, lo que finalmente, daría lugar a la Guerra de Sucesión Española, entre (1701 – 1713).

Y se desencadenó la guerra porque había dos pretendientes al trono:MEl nombrado por Carlos II en su testamento, como legítimo heredero, Felipe de Anjou, apoyado por parte española, por el Reino de Castilla, Navarra y Vascongadas y por parte europea Francia y Ducado de Baviera y El Archiduque Carlos de Habsburgo, apoyado por parte española, por el reino de Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares y por los países europeos de Inglaterra, el imperio austríaco, Holanda, Portugal y Saboya.

Todo esto da lugar a un conflicto, que en realidad son dos, por una parte, españoles contra españoles, guerra civil, y por otra a un conflicto bélico europeo.

El final de esta guerra lo hace con el  TRATADO DE UTRECH también conocido como Paz de Utrecht, y fueron una serie de acuerdos y tratados de Utrech y Rastatt de 1713 y 1714, firmados entre 1713 y 1715, entre España, Francia, Inglaterra, Austria, Saboya y Prusia, que puso fin a la Guerra de Sucesión y dio lugar a un reordenamiento, tanto político como territorial, en la Europa del siglo XVII, por el cual Felipe V sería reconocido Rey de España, primer Borbón, aunque se vio obligado a ceder todos los territorios hispanos europeos a Austria.

Y ahora sí, vamos a explicar la Batalla de Almansa, una de las que se desarrollaron en esta guerra de sucesión a la corona española y que tuvo lugar, el 25 de abril de 1707.

Ese día dos líneas de 6 kilómetros de hombres de 10 nacionalidades diferentes lucharon sin cuartel durante la Batalla.

El General portugués António Luís de Sousa, Marqués de Minas, y Henri de Massue, segundo marqués de Ruvigny, conde de Galway, decidieron avanzar en abril de 1707 sobre Madrid con sus 18.000 hombres entre los que se encontraban portugueses, holandeses, ingleses, franceses protestantes y alemanes.

Felipe V, consciente de la proximidad de una derrota total, logra reunir un último ejército y le entrega el mando al duque de Berwick, noble inglés católico naturalizado francés.

Con sus 25.000 hombres cortará el paso de la ruta Madrid- Valencia en las cercanías de Almansa. En su ejército hay franceses. españoles, italianos. belgas e irlandeses.

Según el relato del Mariscal Berwick, el enemigo tuvo 5000 muertos y cerca de 10000 prisioneros; perdió 120 pares de banderas y estandartes, toda su artillería y la mayoría de su bagaje… Nuestras pérdidas en total ascendieron a unos 2000 hombres.

El acta de capitulación de la Batalla de Almansa se firmó en la Casa de los Enríquez de Navarra, donde estuvieron alojados S.A.R. el Duque de Orleans y el Duque de Berwick.

La batalla no fue decisiva para el fin del conflicto internacional, pero sí abrió las puertas hacia el reino de Valencia que, como consecuencia de esta batalla, fue ocupado por las tropas borbónicas (con mucha resistencia austracista).

Esta victoria hizo que Felipe V recobrara en poco más de un mes el control de todo el Reino de Valencia y parte del de Aragón.

Tras su victoria en la Batalla de Almansa, Felipe V derogará, en junio de 1707, los fueros de Valencia y Aragón como estrategia de castigo por el apoyo de estos territorios al candidato austriaco., tras la publicación de los Decretos de Nueva Planta.

En la actual Comunidad Valenciana todavía pervive el dicho: «Quan el mal ve d'Almansa, a tots alcança» (Cuando el mal viene de Almansa, a todos alcanza).

Como curiosidad, añadir que en el museo de Bellas Artes de Xátiva, se encuentra un lienzo de Felipe V, sin mucho interés artístico, obra del pintor Josep Amorós, fechada en 1719, que se ha convertido en el principal reclamo del museo, dado que atrae la curiosidad por estar colgado boca abajo como castigo simbólico al primero de los Borbones españoles, por haber ordenado el incendio de la ciudad en 1707, como represalia durante la Guerra de la Sucesión.