Estos días de primavera nublados y con amenaza de lluvia, son extraordinarios para visitar el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, ubicado en Albacete, pues gracias a esa luz podremos contemplar sus arbustos, árboles, plantas, y flores mostrando toda su gama de colores, con sus diferentes intensidades, matices, tonos, sombras, …
Este gran patrimonio del que disponemos en la ciudad y que tenemos muy cerca, lo tenemos poco valorado, espacio que no sólo es un remanso de paz, sino que además es un deleite para los sentidos, con todos sus colores, sus diferentes olores, debido en este momento, sobre todo, a la humedad de la lluvia.
Todo este bello Jardín, es posible gracias al trabajo que llevan a cabo personas que pasan totalmente desapercibidas, pero que gracias a su labor callada y en muchos casos abnegada, hacen que nuestro Jardín Botánico, esté cada día más exuberante, a pesar de la falta de lluvias y el cambio climático.
Pincha en este enlace para ver más flores del Jardín Botánico de Castilla La Mancha
Y ya que estoy "metido en faena", pediría que, si todavía no colaboran Jardín Botánico y el Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Albacete, las dos Instituciones deberían hacerlo, y extrapolar ese trabajo que lleva a cabo el IJB, al resto de parques y jardines de nuestra ciudad, de manera que esa colaboración redundaría en el beneficio de las zonas ajardinadas de Albacete. Como dice un refrán manchego «cuatro ojos ven más que dos».
- No olvidemos que el Instituto del Jardín Botánico, entre sus objetivos tiene:
- La investigación científica en los ámbitos del mundo vegetal
- La conservación de recursos genéticos vegetales de la región
- Servir de herramienta didáctica y cultural
- Desarrollar servicios relacionados con el ámbito del mundo vegetal
Esa colaboración, repito, si todavía no se da, podría ayudar a volver a dejar los parques y jardines de nuestra ciudad en mucho mejor estado, con especies más autóctonas y sobre todo pensando en un lugar en concreto, el Parque de Abelardo Sánchez, a ver si de una vez por todas, se le da el tratamiento que merece y vuelve a su antiguo esplendor, con más especies arbóreas, que puedan prosperar en nuestra ciudad y menos macetas de "quita y pon", además de que sería un gasto innecesario, si se tuvieran en esos lugares plantas debidamente aclimatadas y adaptadas a nuestro entorno.
